El extraño helicóptero que sustituirá al famoso Black Hawk

EEUU ya tiene un nuevo helicóptero de asalto insignia: el Bell V-280 Valor. Una máquina con rotores basculantes que no se parece en nada a la aeronave que va a reemplazar en los próximos meses: el icónico UH-60 Black Haw

El Black Hawk ha sido el caballo de batalla de las unidades de asalto aerotransportadas del Ejército de los Estados Unidos hasta ahora, una máquina que se hizo famosa gracias a la película ‘Black Hawk Down’.

El nuevo Valor ha sido desarrollado dentro del programa FLRAA (siglas en inglés de ‘futura aeronave de asalto de largo alcance’), compitiendo con el Sikorsky SB-1 Defiant. La elección oficial del V-280 como FLRAA tendrá un coste estimado que podría llegar a los 80.000 millones de dólares durante varias décadas, con un pedido inicial por valor de 7.100 millones, con un precio por máquina de unos 30 millones.

El Defiant (en la imagen) perdió la batalla contra el Bell V-280.

El helicóptero sustituirá progresivamente a los más de 2.000 Black Hawks que están en servicio después de su introducción en los años 70.

La extraña forma del Valor

El Bell V-280 Valor es una bestia que se parece muy poco al clásico Black Hawk o su nuevo rival, el Defiant. En vez de utilizar un rotor de eje vertical, el Valor usa dos rotores basculantes, una arquitectura tomada del helicóptero de transporte Bell Boeing V-22 Osprey. El diseño de los rotores basculantes le permite despegar y aterrizar verticalmente para luego moverse a una velocidad máxima de 555 kilómetros por hora con el eje de los rotores en posición horizontal.

Es un sistema que lleva décadas en desarrollo. De hecho, el Osprey ha tenido innumerables problemas durante su creación y puesta en marcha operativa, algo que resultó en un periodo de pruebas extremo—de 1991 a 2006—con cuatro accidentes que resultaron en 30 muertes. Los problemas no se detuvieron ahí: ha habido ocho accidentes y 16 muertes desde que entró en servicio en 2007.

El Valor en acción. (Bell)

Pero, al parecer, esa experiencia le ha valido a Bell para ganarle la batalla a Sikorsky, una compañía de Lockheed Martin. Según los expertos, las especificaciones técnicas del Valor son mejores que las del Defiant, excediendo el Sus rotores basculantes permiten que el Valor vaya hasta 50 nudos más rápido. La autonomía máxima del Valor llega hasta los casi 4.000 kilómetros, comparados con los 2.500 del Black Hawk. Este último tiene una velocidad máxima de sólo 260 kilómetros por hora por los 555 km/h del Valor.

La renovación de la máquina de guerra norteamericana

Los EEUU también estrenaron esta semana su nuevo bombardero nuclear invisible B-21 Raider, considerada la máquina más avanzada jamás creada.

Foto oficial del B-21 Raider, facilitada por el Ejército de EEUU. (USAF)

Durante la presentación del bombardero, el secretario de Defensa de los EEUU Lloyd Austin dijo que aunque «el B-21 parece imponente por fuera, lo que hay debajo del fuselaje y sus recubrimientos de era espacial es aún más impresionante. Incluso los sistemas de defensa aérea más sofisticados tendrán dificultades para detectar el B-21 en el cielo». Austin también dio a entender que podría tener más alcance que los bombarderos B-2 Spirit, B-1 Lancer y B-52 Stratofortress actuales: «Ningún otro bombardero de largo alcance puede igualar su eficiencia. No tendrá que estar basado cerca del teatro [de operaciones] y no necesitará apoyo logístico para atacar a ningún objetivo de riesgo [refiriéndose a aviones nodriza]».

El frontal del Bell V-280 Valor. (Bell)

Se sabe poco sobre las capacidades exactas del B-21, ya que el programa es obviamente top secret. Sabemos que es un avión muy avanzado que incorporará las últimas tecnologías en materiales de absorción de radar, aviónica y sistemas de armas. La primera es una de las características clave del B-21: el avión está diseñado para evadir la detección por radar, sensores infrarrojos y otros sistemas de alerta temprana enemigos. En teoría, esto le permitirá penetrar en el espacio aéreo enemigo y llevar a cabo misiones sin ser detectado.

Esta es la nueva imagen del caza ultrasecreto NGAD. (Lockheed Martin – Jesús Díaz)

Lo que sí sabemos es que Estados Unidos está recogiendo los frutos de una inversión de muchos años estos días. Al B-21 y el Valor se le unirán nuevos misiles hipersónicos, cazas de combate autónomos, y su nuevo avión de sexta generación NGAD — las siglas en inglés de ‘dominio aéreo de nueva generación’. El proyecto busca un nuevo modelo de avión de combate operativo en intervalos de diez a quince años, algo inaudito desde mediados del siglo XX, cuando estas máquinas eran infinitamente menos complicadas que las actuales.

Washington aspira a cambiar radicalmente la manera en que se desarrollan y producen sus máquinas de guerra, principalmente para poder pararles los pies a una China que, aunque todavía está lejos de estas capacidades, se les está acercando peligrosamente.

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